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“Mi cuerpo, mi vida, la solidaridad nos mantiene vivas” entrevista a una compañera de Turquía que participó en la intervención “Un violador en tu camino”

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Feminista, internacionalista, integrante de la comunidad LGBTIQ+, la compañera habita la superpoblada ciudad de Estambul, el puente entre Europa y Asia. Estado nacional gobernado por Erdogan y en donde las fronteras arden en la actualidad debido a los mesquinos intereses político-económicos del primer mundo y el estado Turco, oprimiendo a miles de personas que buscan mejores condiciones de vida. En ese contexto Pelin comenta el impacto de la colectiva de Valparaíso “Las Tesis” y cómo fue recibida por las comunidades feministas la intervención “Un violador en tu camino” que ha costado procesos de cárcel para varias de las compañeras.

Por Osama

Pelin es una compañera feminista y activista por los derechos lgbtiq+, además se mueve en grupos antiracistas. Considerando que los cercos comunicacionales son varios y poco se sabe de lo que ocurre en otros territorios a menos que venga de voces “oficiales” es que aprovechamos de conectar con ella y que nos contara cómo percibe la lucha feminista en Turquía, el país que habita, en particular considerando que hasta allí llegó una intervención creada por un grupo de chilenas, en plena revolución popular del país sudamericano. Si los hilos que construyen estas compañeras están removiendo los espíritus y energías de personas de un extremo a otro del planeta, podríamos ver allí otra lucecita de esperanza y motivación para seguir luchando en contra de una sociedad Patriarcal y Capitalista que nos asfixia día a día.

Hay que mencionar que en Turquía gobierna la derecha hace casi dos décadas, se han conocido numerosos casos de hostigamiento y asesinato de personas trans y además producto de la intervención, hay compañeras que están arriesgando penas de cárcel en Turquía, sobre todo bajo el pretexto de “ofensas al presidente”.

En noviembre de 2019 Las Tesis, colectiva de chilenas de la ciudad de Valparaíso, realizan una performance inspirada en la tesis de Rita Segato titulandola “Un violador en tu camino”, haciendo directa alusión al himno de la institución Carabineros de Chile “Un protector en tu camino”, dicha intervención se ha replicado en gran cantidad de territorios, manteniendo la letra del canto original y movilizando a mujeres y discidencias, en el caso chileno incluso ha sucitado – sin dejar de generar cuestionamientos y críticas – la creación de un partido político llamado Partido Alternativa Feminista de Chile, esto por parte de las mujeres que participaron de la intervención “senior”, es decir las mayores de 40 años.

A continuación la entrevista a la compañera

Primero que todo nos gustaría que te presentes.

Soy Pelin, vivo en Estambul, Turquía. Soy feminista, tomo parte en varios grupos e iniciativas en la lucha de las mujeres y el colectivo LGTBI+ así como en movimientos antiracistas.

La colectiva Las Tesis nace en Chile, en el contexto de una revolución que cuestiona profundamente los pilares patriarcales del capitalismo en general y de la sociedad chilena en particular ¿Cómo conocen ustedes a la intervención “Un violador en tu camino” y qué elementos en común encuentran en la intervención?

Aquí oímos sobre la intervención del 25 de noviembre, el Día de la Eliminacion de la Violencia Contra la Mujer, que es cuando tradicionalmente hasta el año pasado marchábamos por la calle principal de Estambul. Tanto este año como el año pasado la marcha ha sido detenida. Luego de negociaciones pudimos caminar tan solo ciento cincuenta metros.

Cuando vimos la performance supongo que pensamos “sí, esto es lo que tenemos que hacer, no nos dejan marchar, intentan silenciarnos ahora que estamos creciendo, así que debemos encontrar vías más poderosas para que nuestra voz se oiga.” También encontramos la letra de la canción muy relevante. Porque, por supuesto, no es sólo aquí o en Chile, es el contexto global del capitalismo patriarcal en el que vivimos, cada vez más lleno de gobiernos autoritarios de derecha neoliberal. En este tipo de sistemas, tal y como la canción sugiere, estamos expuestas a la violencia, a la impunidad, a una cultura machista-violadora y a las principales instituciones del estado tales como el sistema judicial, la policía, el sistema educativo, personas que se hacen las ciegas y contribuyen la problema.
Cuando quisimos repetir la actuación aquí, formamos un grupo autorganizado a través de Whatsapp, nos reunimos y discutimos como adaptarla a nuestro contexto. Todxs pensamos que no necesitábamos cambiar demasiado la letra, no íbamos a usar la venda negra para los ojos porque no queríamos reproducir la imagen de víctima de la mujer, en vez de eso quisimos añadir un mensaje de solidaridad y de defensa de nuestras vidas (por eso cambiamos el final a “mi cuerpo, mi vida, la solidaridad nos mantiene vivas”).

Queremos señalar de la misma manera a los principales responsables de las muertes de mujeres y personas trans, de los casos de violanciones y acoso. Las tasas de femicidio y violencia sexual en Turquía en los últimos quince años (durante el periodo gobernado por el partido de derechas AKP) siguen aumentando, donde 430 mujeres han muerto en manos de hombres en lo que va de año, doblando los datos de 2012. Por ello tuvimos que insistir en la defensa de nuestras vidas (el recuerdo de Emine Bulut sigue fresco en la memoria: Hay un video en el que se le oye gritar “no quiero morir” luego de ser apuñalada por su marido, eso nos ha hecho abrazar el lema “Queremos vivir”). En ese sentido, nos encantaría llamar al Estado y al presidente “violador” de la misma forma que Las Tesis lo hace, pero estamos viviendo en un país donde 17.406 personas han sido llevadas a juicio por el crimen de “insultar al presidente” durante los cuatro años de mandato de Erdogan, y ya que estamos afrontando condiciones de intimidación y/o procesos judiciales fue necesario evitar el uso de un lenguaje directamente ofensivo.

A través de videos hemos sabido de acciones represivas por parte del Estado Turko ¿Podrías contarnos cuáles han sido las respuestas del poder ante estas intervenciones feministas?

No sé cuán atrás en el pasado debiera llegar para responderte sobre esto, porque como saben, la historia de un estado siempre se escribe con represión. De todas formas, quizás sepas que aquí tuvimos una ola de levantamientos masivos durante el verano de 2013, que se conoció como la lucha de Gezi. De una manera similar a lo que está sucediendo ahora en Chile, tuvimos un tiempo en que los movimientos sociales tomaron las calles y las plazas principales en casi todas las provincias de Turquía. Desde entonces el estado comenzó a imponer varias estrategias violentas para suprimir las voces de la oposición, como la criminalización y el encarcelamiento de periodistas, defensores de los derechos humanos, manifestantes, académicos y políticos (principalmente kurdos). En 2015 comenzó lo que podríamos llamar una guerra en las ciudades kurdas contra la resistencia pública con toques de queda y armamento pesado; ha habido varios ataques con bombas y asesinatos no investigados hasta la fecha, con cientos de personas muertas o heridas, muchas de las cuales defendían la paz, los derechos humanos y la democracia; y finalmente un torpe intento de golpe de estado en 2016 que condujo a un Estado de emergencia y estrictas leyes para silenciar a todos los diferentes segmentos de la sociedad, vinculándolos indiscriminadamente con el ‘terrorismo’.

En un contexto tan tenso, muchos de los movimientos sociales desaparecieron. Unirse y romper el silencio se ha vuelto cada vez más y más difícil. Pero en los últimos años, el movimiento feminista ha tomado fuerza, las luchas de las mujeres y comunidad LGBTI+ sobreviven, ganan visibilidad y crecen. Esta es también la razón por la que ahora el poder percibe a estos dos movimientos como sus enemigos: La marcha nocturna feminista del 8 de marzo y las manifestaciones del Orgullo Queer han sido las últimas grandes protestas públicas antes que se decretara el estado de emergencia, pudiendo unir a miles de personas en el centro de Estambul, en la zona de Taksim, zona en donde se ha prohibido realizar protestas desde la resistencia Gezi (porque fue en el parque Gezi, donde nació la resistencia, situado en la plaza de Taksim [n. de .t; en 2013]). Debido a ello en los últimos años el Estado ha tratado de obstaculizar la lucha de las mujeres, las feministas o la comunidad Queer prohibiendo las manifestaciones, controlándolas y aislándolas por medio de un gran contingente policial, generando una estigmatizáción de estos movimientos en la opinión pública, criminalizando y encarcelando a activistas.
La marcha del Orgullo Queer ha sido prohibido durante los últimos tres años, pero la comunidad LGBTI+ ha conseguido romper con la censura desarrollando diferentes estrategias, como llamar a las personas a ‘esparcirse’ para hacer muchas protestas espontáneas y organizar puntos de prensa. Algo similar ocurre con las manifestaciones feministas del 8 de marzo y del 25 de noviembre, estas no fueron prohibidas directamente pero fueron detenidas por un estricto control policial y no se les ha permitido marchar por la calle principal durante los últimos dos años. Aún así, las mujeres y las feministas han sido casi los únicos grupos que mantienen presencia en el espacio público. Nos hemos mantenido protestando durante todo el año, haciendo seguimiento de los casos judiciales sobre asesinato de mujeres y trans, contra las enmiendas legales o los casos que se han hecho públicos sobre abusos a la infancia; cuando los migrantes fueron amenazados con campañas de deportación masiva, o cuando la representación kurda democrática fue inundada por operarios políticos del gobierno. Muchas de nuestras compañeras han pasado por procedimientos judiciales a causa de haber participado en esas protestas.
De igual modo, cuando la ola de la intervención “Un violador en tu camino” llegó hasta aquí y diferentes grupos la llevaron a cabo en el espacio público, la policía respondió directamente reprimiendo. Se dijo que fue porque la letra de la canción “constituía un delito”: al llamar al Estado, a la policía, al poder judicial y (lo más importante) al presidente como violadores y asesinos. Aún así estoy segura que aunque las letras fueran diferentes, el Estado seguiría reaccionando de la misma manera, porque ve la presencia de las mujeres en el espacio público como una amenaza. El 8 de diciembre, cuando alrededor de 300 mujeres se reunieron bajo la convocatoria de la organización “Asamblea de Mujeres” (Kadın Meclisleri) la policía antidisturbios las dispersó con gases lacrimógenos y detuvo a 7 con esposas en la parte posterior. Las detenidas fueron acusadas de “oposición a las leyes de reunión y marcha”, “insultar al presidente” e “insultar a las instituciones del Estado”. Aunque fueron liberadas al día siguiente luego de un control judicial, los cargos por los que se les imputa pueden costarles de 6 meses a 2 años de prisión.
Obviamente las intervenciónes policiales tenían por objetivo intimidar a las mujeres, pero ellas no se rindieron y la intervención fue replicada en varios lugares los días siguientes. En la capital de Turquía, Ankara, las mujeres reunidas en el centro de la ciudad fueron interceptadas por la policía, debido a eso algunas se trasladaron para realizar la intervención en otro lugar y finalmente 10 fueron detenidas, al día siguiente fueron liberadas bajo fianza. El 14 de diciembre la canción fue interpretada en el parlamento por mujeres parlamentarias de la oposición como protesta contra el ministro del interior. Al día siguiente, cientos de mujeres reaparecieron en las calles de Esmirna (la tercera ciudad más grande de Turquía) y Estambul. En Estambul la adaptación que hemos hecho no incluía la palabra ‘presidente’ (no por una razón de auto-censura, sino que durante el trabajo de traducción estábamos convencidas de que la letra era lo suficientemente fuerte para transmitir nuestro mensaje, y la palabra presidente no encajaba bien) no sé si esta fue la razón por la que la policía no nos impidió la acción o ‘previno’ de que podríamos ‘cometer un crimen’. A pesar de la criminalización e intimidación, la participación fue más o menos la misma que la de la actuación de veces anteriores. En Esmirna, sin embargo, las advertencias de la policía se escucharon nuevamente y aunque las manifestantes realizaron la intervención de forma pacífica, unas 25 fueron llamadas a comparecer a la policía al día siguiente.

Un aspecto que llama la atención de la intervención de Las Tesis ha sido la amplia participación de personas de diversas edades y estratos socioeconómicos ¿Se da de manera similar en Turkia? Esto lo pregunto pensando en que en el extranjero hemos sabido de la represión del Estado, pero también nos interesa saber qué pasa dentro, qué se conversa y siente estando todas unidad realizando (y repitiendo en distintas ciudades) esta acción.

En primer lugar, la intervención feminista chilena ha llegado a la atención pública a través de los medios de comunicación social, por lo que no podemos negar que es principalmente conocida y atendida por personas que están utilizando activamente las redes sociales. Y en segundo lugar, está el elemento de represión del que he hablado anteriormente, bajo la amenaza de grandes sanciones y criminalización últimamente quienes participan en tales protestas son quienes ya participan del movimiento feminista, quienes están organizadas o quienes están dispuestas a asumir el riesgo de enfrentar procedimientos judiciales. Así que en Turquía, por lo que yo he visto, la mayoría de las participantes son mujeres jóvenes, entre ellas por supuesto había feministas mas mayores, e incluso personas más jóvenes que aún no están organizadas. Y en términos de antecedentes políticos de las participantes los grupos son muy heterogéneos. Las actuaciones no han sido dominadas por un grupo político específico, siempre se han hecho por convocatoria abierta y se ha podido ver a mujeres socialistas, anarquistas, socialdemócratas, independientes, feministas, queer, mujeres codo a codo. Pero esto también se da en otras acciones de mujeres o feministas. Quizás lo que podría ser diferente es que una intervención tan corta podría haber sido totalmente invisible en una ciudad tan grande como Estambul, con 16 millones de habitantes, pero esta fue finalmente compartida ampliamente en los medios sociales, y así es como pudimos hacer que nuestros poderosos mensajes fueran escuchados por un gran número de personas, y no solo se han escuchado, también han resonado en mucha gente. Por supuesto que se pueden encontrar horribles comentarios misóginos en los videos de youtube, pero nuestros lemas y canciones terminan por desacreditarlos, mientras que la lucha y las demandas feministas ganan cada vez más visibilidad y legitimidad (al punto que esta protesta tan radical llega a replicarse en el parlamento).

Termina una década, y se vuelve evidente que vivimos tiempos difíciles donde pareciera ser que la economía neo-liberal y el patriarcado reaccionan ante fuerzas constructivas que proponen nuevos mundos. Sabemos también que desde donde nos escribes existen experiencias como la del Kurdistan. ¿Qué análisis hacen Uds como feministas de ese lado del mundo?

Lamentablemente, por muy cerca que estemos de la resistencia kurda, se han levantado fuertes fronteras entre nosotras. En un contexto de control fronterizo militarizado, de alta censura, de criminalización de las acciones de solidaridad y de mucha represión, no tenemos muchas posibilidades de vincular nuestro movimiento con las personas del Kurdistán. La lucha de las mujeres kurdas en Turquía siempre ha sido una parte inseparable del movimiento feminista aquí. Pero si te refieres a la resistencia inspiradora de las cuadrillas y organizaciones de mujeres en Rojava, no tenemos un vínculo tan directo. Sin embargo, sé que la igualdad de género y la liberación de la mujer siempre ha constituido una parte significativa de la lucha kurda por la democratización, la autonomía y la autodeterminación contra las reglas coloniales, nacionalistas y autoritarias de los Estados. En la región de Rojava en particular, la lucha de las mujeres contra un grupo severamente misógino como ISIS ha sido muy poderosa. De la misma manera, la presencia de las mujeres en la conformación de varias organizaciones e instituciones, incluso en una aldea de mujeres, ha sido muy inspiradora. Pero sabemos que tales experiencias valiosas también están bajo enormes amenazas de extinción con las alianzas construidas entre los estados poderosos y el gobierno de Assad de Siria, y la intervención militar de Turquía en la zona en aras de la seguridad nacional y los beneficios políticos. Y tristemente está fuera de nuestro alcance.

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