Inicio Programas En redifusión

Mar de Fueguitos - «La alegría es una acto profundamente contestatario, revolucionario, y es importante distinguir sus sucedáneos»

35
0

«Cuando entras en Legoland, a mí lo primero que me llamó la atención eran las filas, que califico en el libro de soviéticas, porque cuando era chaval la propaganda anticomunista solía sacar en los medios de comunicación las colas que había en los países del Este. Pero ahora esas mismas filas se han hecho norma en nuestra sociedad. Y me dio la sensación, en esas filas para entrar al parque, para las atracciones, que ahí había una invitación constante y apabullante a la alegría obligatoria. Tienes que estar aquí y ya que estás aquí, que supone un esfuerzo económico, de tiempo, de dedicación… además tienes que estar alegre. Y eso me creaba una cierta culpabilidad porque no era capaz de llevar esa alegría. Y ese es el germen del libro, intentar conocer el por qué de esa alegría obligatoria y adónde nos lleva», explica el poeta Pablo Müller (Bilbao, 1961) sobre su último poemario «Legolan», un recorrido a la viista que hizo con su hijo al parque Legoland de Billmund, Dinamarca. «En mi caso, la conclusión a la que llegué tiene que ver con una mirada al esfuerzo, sobre todo al de las mujeres que al final del día eran evidentes sus caras de agotamiento, frente a lo bien que se les veía a sus parejas y a los niños. A ese esfuerzo, que al final lo hacemos por amor. Y, dentro de ese mundo de alegría obligatoria, al final el punto de esperanza es ese, es decir estamos aquí, en un sitio en el que nos obligan, entre comillas, a ser alegres, pero ¿por qué estamos? Y estamos por amor, por amor a nuestra gente, hijos, tribu. Y ese es el origen del libro, que no sé si he conseguido explicarlo bien, pero tampoco la poesía tiene que ver con la explicación, sino con el descubrimiento, la indagación», añade Pablo Múller, heterónimo del bilbaíno Javier Bermúdez Valencia.

«La alegría es una acto profundamente contestatario, revolucionario, y para mí es importante poner el foco ahí, saber distinguir dónde están las verdaderas fuentes de la alegría, cuáles son esas alegrías sucedáneas. Y por eso este libro es también una constante reflexión sobre las mochilas que llevamos encima, sobre las pesas que cargamos para poder sobrellevar nuestro amor por el mundo, esas aceptaciones, esas humillaciones, del trabajo, de las relaciones personales, que vamos asumiendo. E intentar buscar una explicación que nos ayude a seguir tirando para adelante», cuenta Pablo Múller sobre su «Legolan», que ha publicado la editorial LUPI (La única puerta a la izquierda).

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

17 + veinte =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.