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Después de la deriva - PROGRAMA #230 El progreso como declaración de guerra

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De la Puna a Chiapas, las mujeres vuelven a tomar la acción y la palabra para mostrar los alcances, las limitaciones, las amenazas y los logros que se ciernen sobre la autonomía como modelo político, productivo y vital.

Lejos de cualquier formulación mágica, que para eso están los publicistas y voceros de la democracia capitalista, este par de viajes que ambientan la edición 230 de “Después de la Deriva” nos permiten conocer modos de organización que se despliegan ya sea para sostener una gesta política referente como la que el zapatismo sostiene en el sureste mexicano como los entramados que se sostienen encuentro a encuentro y de una en una en el complejo espacio geográfico del norte jujeño.

La experiencia de juntarse a crear y producir de la Red Puna y la manera en que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y sus diversas bases de apoyo multiplican la experiencia autonómica a la vez que resiste los embates gubernamentales y para-estatales en sus territorios, son caras de una misma moneda.

Una señal de los tiempos donde el colonialismo patriarcal no deja de afilar sus colmillos y donde el extractivismo como práctica extendida llega a imponer sus condiciones sobre las tierras, sobre los cuerpos, sobre cada rincón tratado como lugar a someter y explotar.

Gracias a Vanda Ianovsky esta vez desde la Quebrada de Humahuaca con Liliana Martínez y María Guadalupe Tolado de la Red Puna y a Claudia Torres de Red Movimiento y Corazón Zapatista y del espacio de coordinación Mujeres y la Sexta y Diana Itzu Luna quien es parte del Espacio Contra el Olvido y la Represión y de la Red de Resistencia y Rebeldía Ajmaq, logramos reconocer las potencias y las acechanzas que estas mujeres plasman en haceres e ideas con la creación como horizonte.

Avistar estas experiencias, acompañar y acoger lo que alumbra contra la lógica bestial del sistema es un aporte a todas luces insuficiente pero lo asumimos como parte de una tarea que no nos completa aunque pretende ponernos en el camino.

En ese sendero de apostar por otras formas de comunión y rebeldía donde la igualdad se ejerce, donde lo común es un hecho palpable, donde el enemigo ataca pero lo tenemos identificado y desde esa certeza logramos resistir, existir y acompañar los pequeños y grandes hitos que muestran otras posibilidades de ser.

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